El dolor postoperatorio es el malestar físico que aparece tras una cirugía. Es una reacción normal del cuerpo a la intervención, resultado de la incisión, manipulación de tejidos y respuesta inflamatoria. Aunque la mayoría de los casos se resuelve en pocos días o semanas, en algunos pacientes el dolor persiste más de tres meses, convirtiéndose en un dolor crónico postquirúrgico, que interfiere en la recuperación y calidad de vida.
Este tipo de dolor puede presentarse como punzante, ardoroso, eléctrico o constante, y puede afectar la movilidad, el sueño y el estado de ánimo del paciente.





















