El dolor por amputación, también conocido como dolor fantasma, es una sensación dolorosa que una persona experimenta en una parte del cuerpo que ya no está, como un brazo o pierna amputada. Este dolor es real y puede ser intenso, aunque el miembro haya sido removido. Es diferente al dolor del muñón (la parte restante del miembro) y suele aparecer semanas o meses después de la cirugía.
Afecta aproximadamente al 80% de las personas que han sufrido una amputación, y puede alterar profundamente el descanso, la movilidad, el estado emocional y la calidad de vida del paciente.





















