La fibromialgia es un trastorno caracterizado por dolor musculoesquelético crónico y generalizado. El dolor que experimentan las personas con fibromialgia a menudo se describe como profundo, quemante y persistente. Aunque la causa exacta de la fibromialgia aún no se conoce por completo, se cree que involucra una combinación de factores genéticos, ambientales y neurobiológicos.
¿Por qué duele tanto?
Si bien no hay una respuesta definitiva a esta pregunta, los investigadores creen que varios factores pueden contribuir al dolor intenso en personas con fibromialgia:
- Sensibilidad amplificada: Las personas con fibromialgia parecen tener una sensibilidad aumentada al dolor, lo que significa que sienten el dolor de manera más intensa que las personas sin esta condición.
- Alteraciones en el procesamiento del dolor: Se han encontrado cambios en el cerebro de las personas con fibromialgia que sugieren que su sistema nervioso central procesa el dolor de manera diferente.
- Desequilibrios químicos: Se han identificado alteraciones en ciertos neurotransmisores y hormonas en personas con fibromialgia, lo que puede contribuir al dolor y otros síntomas.
¿Dónde se siente el dolor?
El dolor de la fibromialgia suele ser generalizado y puede sentirse en cualquier parte del cuerpo. Sin embargo, hay ciertos puntos específicos, llamados puntos gatillo, que son especialmente sensibles al tacto en las personas con fibromialgia. Estos puntos se encuentran en el cuello, hombros, espalda, caderas, rodillas y codos.
Otros síntomas asociados
Además del dolor, las personas con fibromialgia pueden experimentar otros síntomas, como:
- Fatiga crónica: Sensación de cansancio extremo que no mejora con el descanso.
- Trastornos del sueño: Dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes durante la noche o sensación de no haber descansado lo suficiente.
- Problemas cognitivos: Dificultad para concentrarse, recordar cosas o tomar decisiones.
- Depresión y ansiedad: Estos trastornos de ánimo son comunes en personas con fibromialgia.
- Síndrome del intestino irritable: Problemas digestivos como dolor abdominal, estreñimiento o diarrea.
- Dolor de cabeza: Cefaleas frecuentes y tensionales.
Tratamiento de la fibromialgia
Aunque no existe una cura para la fibromialgia, hay varias opciones de tratamiento que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas. Estos tratamientos pueden incluir:
- Medicamentos: Analgésicos, antidepresivos y anticonvulsivantes pueden ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas.
- Terapia física: Ejercicios suaves y estiramientos pueden ayudar a mejorar la flexibilidad y reducir el dolor.
- Terapia ocupacional: Puede ayudar a las personas a aprender a manejar las actividades diarias con menos dolor.
- Terapia cognitivo-conductual: Esta terapia puede ayudar a las personas a desarrollar habilidades para manejar el estrés y el dolor.
- Complementos alimenticios: Algunos suplementos, como la vitamina D y el magnesio, pueden ser beneficiosos.
Es importante recordar que cada persona con fibromialgia es única y lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. La búsqueda del tratamiento adecuado puede requerir tiempo y paciencia, y es fundamental trabajar en estrecha colaboración con un equipo de profesionales de la salud.



























