¿Qué es?

Las bombas intratecales, también conocidas como bombas de infusión espinal, son dispositivos médicos implantables que administran medicamentos directamente en el espacio intratecal que rodea la médula espinal. Este sistema consiste en una bomba programable del tamaño de un disco de hockey que se implanta quirúrgicamente bajo la piel del abdomen, conectada mediante un catéter flexible hasta el espacio espinal.

El dispositivo funciona liberando dosis precisas y controladas de medicamentos analgésicos directamente en el líquido cefalorraquídeo, permitiendo que los fármacos actúen directamente sobre los receptores del dolor en la médula espinal. Esta administración dirigida requiere dosis significativamente menores comparadas con la medicación oral o intravenosa, maximizando la eficacia mientras minimiza los efectos secundarios sistémicos.

¿Para qué sirve y qué enfermedades o dolores crónicos trata?

Las bombas intratecales están indicadas para pacientes con dolor crónico severo que no responde adecuadamente a tratamientos conservadores. Las principales condiciones tratadas incluyen:

  • Dolor oncológico terminal cuando otros analgésicos son insuficientes
  • Dolor neuropático crónico de origen espinal
  • Síndrome de cirugía fallida de espalda (FBSS)
  • Lesiones de médula espinal con dolor neuropático asociado
  • Espasticidad severa causada por esclerosis múltiple, parálisis cerebral o lesiones cerebrales
  • Dolor crónico no oncológico refractario a otros tratamientos
  • Síndrome de dolor regional complejo en estados avanzados

Este tratamiento se reserva para casos donde el dolor impacta significativamente la calidad de vida y cuando otras opciones terapéuticas han resultado insuficientes.

Beneficios frente a otros tratamientos

Las bombas intratecales ofrecen ventajas únicas en el manejo del dolor severo:

Eficacia superior: La administración directa en el sistema nervioso central proporciona alivio del dolor más efectivo con dosis mínimas de medicamento.

Reducción de efectos secundarios: Al evitar la circulación sistémica, se minimizan náuseas, sedación, estreñimiento y otros efectos adversos comunes de los opioides orales.

Mejora en calidad de vida: Los pacientes experimentan mayor funcionalidad, mejor sueño y capacidad para realizar actividades diarias.

Dosificación personalizable: La bomba permite ajustes precisos de dosis según las necesidades individuales del paciente.

Alternativa a dosis altas de opioides: Reduce significativamente la dependencia a medicamentos orales potentes, disminuyendo riesgos de tolerancia y adicción.

Tratamiento a largo plazo: Proporciona control sostenido del dolor durante años, mejorando la perspectiva de vida del paciente.

Las bombas intratecales representan una opción terapéutica avanzada para quienes enfrentan dolor crónico intratable.